ADVERTENCIA
El 29 Oct. 95 en el diario «La República», bajo el título: «VIOLAN A DOS MUJERES EN PRISION; Ecologistas responsabilizan del hecho a soldados», la Srta. MARIA ELENA FORONDA, liberada por inocente, después de haber sufrido borrosos tres años de prisión, confesó: «Yo fuí testigo de dos casos de mujeres ‘inocentes, falsamente acusadas de terrorismo que fueron cobardemente violadas en prisión y que luego, después de tres años, salieron libres, pero totalmente traumatizadas, transtornadas tal vez para toda la vida». Y que una de ella, PAULINA CHOQUEHUANCA, al salir en libertad se preguntaba, sin que nadie le diera una respuesta satisfactoria: «¿Por qué, Dios mío, me tocó vivir este infierno?» ….
Al día siguiente, el mismo diario, recordaba «18 casos de violación de mujeres en prisión», famosos y en los que nunca fueron castigados los responsables, entre los que destacan los de GEORGINA GAMBOA, JUANA LIDIA ARGUMEDO, ROSA QUISPE RUPAY, MARIA DE LA CRUZ PAZ Y PAULINA CHOQUEHUANCA.
Pero estos hechos no son más que números insignificantes dentro de los crímenes de este tipo cometidos contra mujeres peruanas que son detenidas.
Yo fui testigo de excepción y de cargo de estas cosas absurdas, de las que me referí en mi libro «QUE NO LO SEPA NADIE, Un Mayor del Ejército secuestrado por la DIRCOTE, Perú: camino al fascismo», escrito en 1990, luego de soportar un secuestro por 15 días en la DIRCOTE. Hoy vuelvo a publicar el primer capítulo de ese libro, queriendo reiteraren las denuncias para que este tipo de actos no vuelvan a ejecutarse contra mujeres peruanas, culpables o inocentes de actos por los que se les acusa…
Y me veo en la imperiosa necesidad de hacerlo, porque se está gestando el mayor de los crímenes contra las mujeres de mi patria, a quiénes desde su más temprana edad se les enseñará en los colegios como hacer el amor y no quedar embarazadas, dando partida de nacimiento a las más aberrante prostitución infantil, por hambre, principalmente, y por las condiciones de libertinaje que, en materia de sexualidad, se está impregnando a nuestra juventud.
El Autor.
INTRODUCCION
El presente libro tiene una motivación y un propósito definidos, concretos, que rne parece necesario establecer claramente desde el principio, lo que también significa, en este caso, por principio.
Soy soldado de vocación y profesión.
He participado en una guerra, al lado del heroico pueblo de Nicaragua cuando en 1979 venciera al Imperialismo norteamericano y al asesino dictador Somoza.
También participé, jefaturándolo, en un movimiento que se propuso deponer al gobierno de Morales Bermúdez y, con él, a las lacras y males que vienen arrastrándose a lo largo de siglos en el Perú.
Por esto se me persiguió implacablemente. Individuos indignos de pertenecer a mi Institución, demostrando que la cobardía puede llegar a límites demenciales, impartieron órdenes de darme muerte. Pero ni el asco que me produjo saber que algunos de mis compañeros de armas me buscaban para asesinarme, ni la dureza de la vida que quisieron quitarme y que, creo, he sabido sobrellevara plenitud, nada pudo endurecer mis sentimientos ni ablandar mis convicciones.
Se sabe que toda guerra es una monstruosidad que-implica—la destrucción de la vida. Yo lo sé en carne propia. No podría, sin embargo, considerarme un pacifista a ultranza, por más que quisiera que las guerras desaparezcan en todas sus formas y para siempre, ya que soy consciente de las realidades históricas que las hacen inevitables.
Mientras existan injusticia y la opresión, existirán las guerras. De un lado, las injustas: aquellas que, los usurpadores y los explotadores mantienen con el objeto de perpetuarse en el poder. Y del otro, las Justas: aquellas que los usurpados y los explotados emprenden por la dignidad de todos, inclusive por la dignidad de sus verdugos.
En este marco es comprensible que toleremos los horrores que toda guerra trae consigo, pero también que rechacemos con repugnancia, por canallescos e injustificable, esos horrores que se dan actualmente en nuestra Patria y contra nuestros propios compatriotas.
Yo pude constatar personalmente algunas de esas atrocidades, Yo pude constatar personalmente algunas de esas atrocidades durante el tiempo que pasé en poder de la Dirección Contra el Terrorismo (DIRCOTE).
Porque, aunque resulte inconcebible, el ex-Jefe de Búsqueda de Información Secreta del Servicio de Inteligencia del Ejército Peruano, Mayor EP José Fernández Salvatteci, secuestrado y convertido en un número (el 36) por la DIRCOTE, fue públicamente acusado de ser («él, y no Víctor Polay») «el verdadero cabecilla del MRTA» y, simultáneamente, «estratega militar e ideólogo de Sendero Luminoso».
Puedo asegurar que los procedimientos policiales, si no igualan a los de Santa Inquisición, lo superan en barbarie. Sus atrocidades, sus crueldades, frías y sistematizadas, obedecen a planes madurados de antemano y hasta impresos como si fueran textos de estudio para una especie de Post Grado Siniestro.
El hecho es que después de 15 días en la DIRCOTE, en los calabozos de la Policía Judicial de Lima y 2 más en la Carceleta de Presos Comunes del Callao, salí fortalecido en los ideales nacionalistas velasquistas que asumí en el Ejército, cuando tuve que optar, entre obtener el éxito profesional e individual renegando de los valores y las virtudes morales militares, o enarbolar el más genuino y férreo patriotismo aun a costa de sacrificar toda aspiración personal y el bienestar de mi familia.
Elegí lo segundo, como cualquier persona que ama realmente a su Patria, y no al dinero, por sobre todas las cosas.
A la Patria, y al no dinero, que en la sociedad capitalista es la verdadera patria de los traidores a la Patria. Y yo soy un soldado de vocación y, profesión, como ya lo dije al comienzo de esta nota introductoria. Soy un soldado al servicio del Perú’, no al servicio de los usurpadores y explotadores del Perú. Nada más que un soldado peruano. Y nada menos. Jamás un enemigo de mi propio pueblo.
Solo me resta decir que, ante una realidad como la que vivimos, que ofende la conciencia de los hombres y la esencia misma de la Humanidad, es perentorio dejar de lado la pasividad, la cobardía, la complicidad criminal.
La Patria de esta hora nos convoca por igual a todos. Una tarea nos encarga: rehumanizarnos Lo cual no significa perdonar, ni olvidar
UN MAYOR SECUESTRADO POR LA DIRCOTE
Contacto Inicial
El 11 de Jun 90 era un día gris más del invierno de Lima y todo hacia suponer que se desarrollaría dentro de la monotonía propia de la Oficina. Pero no fue así y más amenos a las 10.00 Hs• se me avisó que dos personas deseaban veme… dejé lo que estaba haciendo y me dirigí a la puerta encontrándome con dos hombres a los que me parecía no haberlos visto jamás.
Se trataba del Dr. Víctor Cisneros Ríos, Fiscal Adjunto de la 9na. Fiscalía, y el Capitán PT (Ex-PIP) Tollo Benitos, quienes me dijeron que «tenían órdenes de realizar un registro en mi domicilio, por haberse encontrado mi dirección en un documento perteneciente a la Dra. Elvia Zanabria Pacheco, detenida como «senderista», agregando que «no me preocupara pues se trataba de una diligencia rutinaria y que en no más de hora y media estaría de vuelta en mi centro de trabajo».
Me sorprendió tal cosa, pero no teniendo inconveniente alguno los acompañé voluntariamente sin oponer alguna objeción o resistencia. Caminamos cuatro cuadras hasta que en la Av. Emancipación fue aun más mi sorpresa, el encontramos con una camioneta aguardándonos con policías armados de metralletas y, en el interior, la Dra. Elvia Zanabria. La saludé, pues se trataba de una amiga muy estimada, y le pregunté como estaba y que es lo que sucedía.
Elvia Zanabria Pacheco
La Dra. Elvia Zanabria se encontraba en poder de la Dirección contra el Terrorismo (DIRCOTE), acusada de ser un «alto cuadro político» del Partido Comunista del Perú (Sendero Luminoso) – PCP (SL) – junto con otras 34 personas detenidas en operativos policiacos, que indicaban haber descubierto el «Cuartel General del PCP (SL)» en un barrio residencial habitado principalmente por Generales del Ejército Peruano y a una cuadra de una Estación Policial.
Personalmente mantenía mis dudas, pues de una u otra forma, la policía había perdido credibilidad ante la opinión pública y particularmente en quienes investigamos la guerra civil que se libra en nuestro país, pareciéndonos imposible que una, casa así, de tal importancia, pudiera existir en una zona de la más alta seguridad militar y policial, lo que indicaría un total, ineptitud de esas instituciones en esos tan elementales aspectos.
Con la Srta. Elvia Zanabria me unía amistad aproximadamente desde el año 1982, iniciada en la Embajada de Nicaragua, cuando yo visitaba al Embajador, Dr. Julio Molina, con quien mantenía fraternales lazos de amistad. El, de combatiente contra Somoza se había convertido en diplomático, e intelectual del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y yo, había luchado contra la dictadura de Somoza, me había especializado en análisis políticos y sociales, sobre todo en los aspectos vinculados a mi profesión y especialidades : Oficial de Infantería, Inteligencia y Estado Mayor.
La Srta. Elvía Zanabria era amiga del Agregado Comercial y segundo hombre en la Embajada de Nicaragua, compañero René, y-con los que, cuando llegaba y el Embajador se encontraba ocupado, platicábamos, iniciando una franca y leal amistad.
Al cambiar al Embajador, mis encuentros se hicieron esporádicos y puramente casuales. Así fue que en una época en que buscaban un mejor sitio donde vivir, luego de haberme separado de mi Esposa, me encontré con Elvia, a quien como a todos, le hice conocer mi necesidad.
Ella me habló de un departamento en el que había vivido casi 30 años y del que se había mudado a casa propia, dejándoselo a un primo médico quien lo venía usando como vivienda y consultorio, y a la vez estaba próximo a desocuparlo por una oferta de trabajo en un centro minero fuera de Lima, agregando que si me interesaba y en cuanto lo desocupara, me lo podría entregar a mi.
Mi problema quedó solucionado, acrecentándose, a partir de ese instante, nuestro-lazos de amistad, llegando a ganar mis sentimientos y reconocimientos como una mujer muy virtuosa, digna, inteligente y de gran sensibilidad humana y social. Por otra parte, se trataba una profesional muy compéteme, con quien era muy placentero tratar diversos, temas, inclusive el político.
NOTA: La Srta. Elvia Zanabria fué fusilada el 11 de mayo de 1991, en el Penal de Canto Grande, luego de ser develado el motín de presos. No había sido procesada y menos sentenciada oficial ni legalmente, pero su «condena a muerte» si se ejecutó.
Registro Domiciliario
En Junio-90, luego de ser detenida, al parecer en uno de los tantos documentos que estamos obligados a tener, la policía encontró como domicilio de la Srta. Elvia, el del departamento que yo ocupaba. Esto es algo común en muchas personas que cambian de domicilio.
La Policía peruana llegaba así a detectar una vinculación y debía despejar la duda sobre cualquier nexo político que pudiera existir ambos y yo lo veía como muy natural e, inclusive, era el más interesado en que las cosas quedaran aclaradas.
Mi domicilio fue allanado y registrado por un equipo policial y el Fiscal Adjunto, de arriba a abajo y en toda su extensión, particularmente la habitación queme sirve de escritorio y que se encontraba con claras señales de que estaba escribiendo un nuevo libro, habiendo separado sobre una mesa y un anaquel el material de consulta que empleaba en ese momento.
De pronto, dentro de esos documentos de traba o. encontraron tres (3) folletos presumiblemente del PCP (SL), causando un inusitado y singular revuelo. Era una especie de alegría al haber hallado un valiosísimo tesoro; uno de los policías tomó la radio para reportar el hecho a la DIRCOTE, otro le aconsejó hacerlo desde fuera de la casa. Me preguntaron por que los tenía y les manifesté que por motivos de trabajo, que se me habían entregado en diversas oportunidades y que, como podía constatarse en lo avanzado del libro que estaba en preparación, tocaba los temas que trataban esos folletos, siéndome indispensables como fuentes.
De una ruma de recortes periodísticos, revistas, suplementos, etc. ordenadas y empaquetadas por temas y asuntos específicos, encontraron cinco (5) Suplementos políticos de «El Diario» y a la pregunta de como los había obtenido les dije que comprándolos en el kiosco de periódicos, pues en esa fecha su circulación era libre y legal, no habiendo sido clausurada todavía por el Gobierno en esa fechas.
De pronto se dio otro «hallazgo» que parecía más sorprendente: me mostraron dos (2) libros exigiéndome que les respondiera «como habían llegado a mis manos y cual era su procedencia», no pudiendo reprimir una sonora carcajada que desconcertó a la policía y, en tono más severo, me conminaron a dar una respuesta inmediata, pues «no se trataba de un chiste», .-y, mi respuesta fue también inmediata, diciéndoles que «si no se trataba de un chiste debería ser una broma, pues el autor-de esos libros, tal como figuraban en las carátulas, era yo, el Mayor E.P. José Fernández Salvatteci y esos libros se han vendido en todas las principales librerías de Lima y provincia». Se trataba de «Terrorismo… ¿De quién»?» y «Terrorismo y Guerra Sucia en el Perú».
De todas maneras decidieron llevarlos como «pruebas» y que constaran en el Acta de Incautación. Les dije que sus jefes se burlarían de ello, interviniendo el Fiscal para disuadirlos.
Así con esos ejemplares : 3 folletos supuestamente del PCP-(SL) y 3 Suplementos de «El Diario», partimos hacia mi trabajo, pues al decir del Fiscal, esas cosas «no constituían delito», sin embargo por comunicaciones radiales cambiaron de parecer, deteniéndome en la DIRCOTE bajo la acusación de Terrorismo, algo que me pareció totalmente absurdo, inimaginable, totalmente descabellado para cualquier persona normal, pues todo intelectual, periodista, magistrado, policía, etc., debería tener más de esos 3 folletos que yo poseía… y que conste que digo. «debe», por que sin leerlos no pueden cumplir sus funciones dentro del campo de la subversión.
Aunque la figura me parecía de los más absurda y totalmente, endeble, no puse ninguna objeción ni resistencia, pues ya, por la acusación que se me hacia, quería que se aclaran las cosas, por lo menos para ellos, ya que para el público político yo ni era un desconocido m mi filiación un misterio, pues era sobrada y claramente reconocido como Velasquista y al parecer solo la policía Política de mi país desconocía tal cosa.
Detenido N* 36
Adivinanza: ¿Cuáles el ser que tiene ojos y no puede ver;
tiene oídos y no puede escuchar;
tiene boca y no puede hablar;
tiene cuerpo y no puede moverlo;
tiene pies y no puede caminar;
Respuesta: Un detenido por senderista en la DIRCOTE.
Ya detenido, me colocaron una venda, roja sobre los ojos, me condujeron a un segundo – piso, diciéndome en el trayecto que no pronunciara mi nombre y que solo contestara cuando se me llamara como «36», prohibiéndoseme hablar o moverme- del lugar donde me indicaron que me sentara.
Previamente me habían hecho entregar todas mis pertenencias, incluyendo pasadores, correa, documentación de identidad, directorio, tarjeta bancaria, anteojos, reloj, etc.
Por el silencio me pareció estar solo en un ambiente, luego pude darme cuenta que se me había colocado a la entrada de un pasadizo adjunto a una habitación donde se encontraban sentadas en el piso, como momias y también vendadas, otras personas cuyos nombres iban del «1» al «35».
En realidad se me presentaba la oportunidad de estudiar, de primera mano, que era y como funcionaba ese organismo tan cerrado y temido, como es la DIRCOTE.
Al pasar lista, para el relevo de vigilantes, se contestaba «presente» después de escuchar el número de identificación:
«1» presente
«2» .. presente
«3» presente
…………………………………………….
……………………………………………..
«36» Presente
Pasaron unos minutos y escuché voces que decían:
«Vigilante ¿el 36 ha almorzado?»
Nadie sabía quien era el «36» y ni levantándose la venda podían-, verlo, por encontrarme en el estrecho pasadizo, pero se preocupaban por mi almuerzo,…
Mi captura había sido sorpresiva y ningún familiar estaba enterado de ella. A la pregunta del vigilante le dije que «no había almorzado y que tampoco tenía ganas de hacerlo, que agradeciera el gesto y que, si hubiera, me invitaran agua» y el agua, el té y el «chanca piedra» llegaron al momento.
En la noche volvieron “a preguntar quienes no habían recibido comida, pues los detenidos son alimentados única y exclusivamente por sus familiares; si no pueden morirse de hambre, lo que no sucedía en este caso por la solidaridad,-que observan los detenidos políticos, pues cuando recibían comida ingerían un poco-y–esperaban saber quienes no habían recibido para compartir con ellos, por intermedio del vigilante. Se volvía a repetirla pregunta ‘ de pronto se escuchaba «el número tal y cual no han y comido, ¿quiénes tiene algo para invitarles?». Con los remedios pasaba cosa igual
El «36» era uno más de ellos y se sentía formando parte de un grupo que cada vez me maravillaba más, contratando con las agresivas y denigrantes actitudes policíacas.
En la noche, otra pregunta
«¿El «36» tiene con qué abrigarse?»
«36, ¿Tienes frazada?», interrogó el Vigilante.
«No», fue mi respuesta, y al momento me entregaba una manta. Al día siguiente pude constatar que a los detenidos como presuntos «Senderistas» o «Terrucos», no les sobraba abrigo; que tenían que , estrecharse más para soportar el frío intenso y húmedo del invierno limeño y el piso era dé losetas, pero sin saber de quién se trataba, realizaban un acto por demás humanitario ….¿se podría tratar de «asesinos-terroristas»?, ¿acaso eran actitudes propias de «seres desquiciados y malditos de la sociedad?. Y en las largas e interminables horas de inmovilidad y permanencia del vendaje en los ojos, seguía meditando., «y sí ese mismo espíritu se diera en todo el Perú, desapareciendo lo mío y lo tuyo para ser dado a quien lo necesita, como lo decía San Pedro en los Hechos de los Apóstoles y San Agustín en «Mundos Paralelos», ¿no sería la piedra fundamental para que desaparecieran por encanto los males que sufre nuestra Patria?
Mis meditaciones se interrumpieron con:
«¡De pié las mujeres para ir al baño! ¡Agárrense de los hombros-y cuidado con rodarse las escaleras».
Media hora después:
«Los hombres, ¡De pié!, para ir al baño, agárrense de – los hombros…. «36» ven acá para que seas el primero, note vayas a caer» (al primero lo conducían y los otros lo seguían y eso me hizo recordar el juego infantil del «trencito»).
Al llamado levanté mi venda de los ojos para ir al lugar indicado, siendo interrumpido con un:
«¡Carajo! ¿quién le ha dicho que se subel a venda? ¡CARAJO!». «Y ¿cómo quiere que vaya si no veo nada?». «Yo voy atraerte».
Pude observar el ambiente en el que me encontraba: una sala totalmente vacía, sin ventanas ni puertas que dieran al, exterior y que permitieran saber si era día o noche, con dos sillas para los Vigilantes..Contra las paredes algunas frazadas y bolsas con ropa y depósitos de comida, perteneciente a los detenidos. Total de hombres: aproximadamente 20 y mujeres: más o menos 15. En realidad éramos 33 o 34, pues en las listas, se salteaban 2 o 3 números de personas que ya no se encontraban y cuyo destino no pudimos saber.
Bajamos unas escaleras, para subir nuevamente unos escalones. Pasamos por una puerta y alguien, al otro lado, me dijo:
- «Tú eres el estratega militar de Sendero Luminoso».
Sonreí, sin contestar Una intervino, estableciéndose el siguiente diálogo:
«La Dra. Elvia Zanabria es su mujer.
«No es una amiga a quien yo aprecio mucho».
Pero, ¿por qué lo niega?. Si es lo más natural del mundo que un hombre, separado de su esposa, tenga otra mujer.
«Seguramente, pero no es mi caso».
- «Pero… ¡No lo niegue!. Ud. todavía es un hombre entero y lo más natural es que la Dra. Elvia Zanabria sea su mujer, además ella ya se lo ha manifestado a todo el mundo, diciendo no solamente que es su pareja, sino que vive con Ud.».
- «No es cierto, vivo solo y ella es una mujer muy digna y yo me dedico a escribir un nuevo libro después de mis horas de trabajo». -
• «Mire a mi no me va a venir con esas cosas, lo más naturales que tenga Ud. una querida… y no comprendo porque lo niega».
- «Si, quizá Ud. tenga toda la razón, no lo había reparado por estar dedicado a otra cosa, pero pensándolo bien voy a seguir su consejo y Ud. es una mujer muy agradable, por lo que me gustaría, sino lo tomara a mal no tuviera inconveniente, que cuando termine esto, pudiéramos alternar, quizás allí podría nacer una relación afectuosa que a mi me agradaría sobre manera».
«¡No!, ¡Eso no puede ser!»…
«Disculpe que no ha sido mi intención ofenderla ni faltarle el respeto, pero realmente es una mujer sumamente agradable y el no reconocerlo puede ser considerado como ofensa; discúlpame, por favor»,
El diálogo se cortó y vi otro policía una duda entre ponerse serio o soltar la carcajada, adivinando, por la expresión de su rostro, que era lo último lo que quería hacer.
«¡Colóquese la venda!».
Guiándome, me condujeron al interior, donde, se encontraban los compañeros con los que había sido inicialmente conducido. Se trataba de la carcelera de la DIRCOTE, donde existen tres pisos con 6 celdas en los dos primeros y 7, en el tercero.
Los servicios higiénicos están situados en el primer piso y nosotros nos encontrábamos en el descanso del segundo, permitiéndosenos que bajáramos de uno en uno, por turnos, para evitar comunicaciones. En esos momentos podíamos quitamos las vendas y, cuando lo hice, pude vera los detenidos en el tercer piso y muy pocos el segundo, hablando en voz baja entre ellos.
Luego, en la misma forma que habíamos sido conducidos, regresamos a nuestro lugar de origen.
El frío – era cada vez más intenso ….
Un vigilante me tomo del brazo, sacándome del pasadizo y llevándome a la sala común, ordenó:
«Háganle un lugar al «36», para que no se muera de frío» Así se hizo y quede entre un hombre y una mujer.
El personal colocaba colchas en el piso, una a continuación de otra, tapándose 3 ó 4 con otra, pues no alcanzaba para más, haciéndome recordar las noches de calabozo que pasé de cadete en la Escuela Militar de Chorrillos y vino a mi memoria la frase del conquistador español Carbajal, «El Demonio de los Andes», que siendo arrastrado dentro de una canasta jalada por un caballo, para ser , ajusticiado, decía:
«Niño en cuna, viejo en cuna, ¡Qué fortuna!»
Noches de tortura
De un dormir a «sobre-saltos», fuimos interrumpidos a gritos: «¡De pié!, ¡Van a ser trasladados, ¡Tomen sus cosas!»
Nuevas colas-de hombres y mujeres, y esta vez cargando con todo. Salieron las compañeras y a continuación nosotros, conduciéndosenos al sótano, donde nos hicieron ingresar a cuartos separados de hombres y mujeres.
El ruido del motor nos indicaba que había apagón en las calles limeñas y era acompañado con gritos de dolor, lamentaciones’ y a veces ruegos e imploraciones.
«¿Qué pasa?, pregunté en voz baja. «Están torturando», fue la respuesta.
«¡Qué hablan, carajo! ¡Silencio!», gritó él guardián de turno. «Bueno – me dije a mi mismo – habrá que soportar con dignidad lo que, se viene ¡Total he vivido intensamente que un fin así, en el peor de los casos, sería un buen corolario y, una resistencia, una verdadera prueba de lo que valgo!»:
«Aquí se tortura y violan a las compañeras. ¡Son unas”mierdas!
Hasta hace poco ponían altavoces con tres estaciones de radio diferentes, una de ellas INCA, para que no se escucharan los gritos, pero aun así se oían los lamentos. Ya ahora la cosa a disminuido, está de bajada desde que viene la Cruz Roja Internacional»
Al amanecer, otra vez:
«¡De piel Tomen sus cosas, regresamos».
Esta rutina duró cinco días para mí y eran los últimos de los quince que tuvieron que soportar los compañeros del 1 a 35.
CASO: Compañera Nora
Junto a mí, en el ambiente de detención, se encontraba la compañera Nora (no se su apellido) y una noche, protegida por el ruido del motor, me comenzó a hablar:
«Compañero, – me dijo – no sé como estarán mis bebes. Tengo dos hijitos pequeños. ¿Qué será de ellos, Compañero?».
Subí un poco la venda y pude ver que se trataba de una mujer muy joven, de apariencia estudiante, blanca. Después supe que había cursado sus estudios en la Universidad Católica del Perú.
- «¿Dónde están tus niñas?», inquerí
- «Con mi mamá, compañero».
- Entonces no te preocupes. Los niños te extrañan, pero, después de unos días se acostumbrarán a su nueva situación y con tu mamita estarán muy bien cuidados. Recuerda que los hombres somos animales de costumbres y los niños lo son más…
«Pero, mi mamá … ¿qué será de mí mamá?».
- «Todos tenernos madre, ¡tú no eres la única!, y la mía tiene muchos años. Nuestras madres son seres fantásticos y nosotros somos frutos de ellas… ahora, sea cual sea su condición, se convierten en formidables e invencibles, luchadoras, sacando fuerzas de donde pareciera no existir,..»
«Pero mi marido, compañero. -Estos malditos policías nos quieren separar, le están calentando la cabeza con muchas cosas…. quieren que me abandone…»
«Si tu marido te quiere, no te hagas problema, si es un verdadero hombre: ¡Ten confianza en él ¡El amor es algo tan maravilloso que~ fuerza, y menos un policía, lo puede destruir…»
«Si, compañero, pero mis hijos son bebes …
Trataba de consolarla y ella, como un círculo vicioso, tocaba por turnos esos tres problemas, así que decidí cambiar el tono comprensivo por uno más duro, que la hiciera reaccionar: «Mira, compañera, yo no se si tú estas metida en cuestiones políticas, pero si lo estuvieras, debe saber que es lógico qué el enemigo nos torture, pero no es lógico ni aceptable que nosotros mismos nos torturemos y tú lo estás haciendo ahora alimentando un gigantesco sentimiento de culpa ante la situación de tus hijos, mamá y esposo y todo eso te terminará por convertir en un ser débil, manipulable…»
El compañero que se encontraba a mi izquierda, me advirtió: «Tenga Ud. un poco de paciencia, compañero, que ella ha sufrido una terrible experiencia en manos de estos perros policías». Me callé y traté de animarla… sentía el peso de la impotencia de no poder sacarla de la situación en que se encontraba… No parecía mayor que mi hija y de pronto el recuerdo de ella vino a mi mente y el gran amor que siento por ella empezó alimentar una corriente de simpatía hacia Nora… en su reflejo veía a mi hija y sentía que algo se desgarraba dentro de mi pecho…
El Investigador social
En cada oportunidad que se me presentaba buscaba información sobre la DIRCOTE, pues en realidad yo no tenía porque estar allí, ni había razón para ello, pero si las circunstancias me habían conducido a esa situación, fui tomándola como la de un investigador social, con la seguridad de que oportunidades como ésta no se me volverían a presentar jamás.
Allí me pude enterar de atrocidades que herían la sensibilidad de las personas más duras, y todas giraban en torno a las torturas y violaciones, no habiendo tenido oportunidad de recibir testimonio de las principales personas que se me señalaba por la férrea vigilancia policial que nos impedía conversar, lo que solo podía hacerse con vecinos muy cercanos, y en voz muy baja o aprovechando el ruido del motor de luz, cuando funcionaba. Otro de los obstáculos que tenía era el de haber perdido audición por una rotura del tímpano, cuando servia en el Ejército activo, que se, complicó cuando estuve en Nicaragua tuve que soportar los ruidos ensordecedores de los bombardeos de la aviación y artillería somocista., Por ejemplo, se me mencionó el caso de una compañera rubia y muy agraciada, que había sido violada, como otras, a las que no pocas veces, afirmaban, las llevaban a los rincones dé las habitaciones donde las manoseaban y que en una oportunidad, la rubia, sacándose la venda de los ojos, abofeteó a uno de los degenerados, recibiendo de inmediato dos puñetes que la hicieron caer al piso donde fue pateada….
Ella estaba en la pared opuesta a la que yo me encontraba y todos los días al observarla la vi mantenerse inmóvil y con la cabeza entre las piernas. Nunca la vi sonreír y siempre en medio de otras mujeres, dando la sensación de querer protegerse.
El 15 de junio, en que nos preparaban para entregarnos a la Fiscalía de la, Nación, algunos policías se acercaban a las compañeras detenidas y, en especial a la que me refiero, diciendo cosas como estas:
«¡Ahora se va mi amorcito, como la voy a extrañar! »
«¡¿Qué voy a hacer sin mi amorcito».
En otra oportunidad pude ver a un detenido, traído de Huacho me parece, con el brazo derecho colgando desde el hombro, sin poder articularlo. Veía como lo levantaba con la mano izquierda para depositarlo en el filo del laboratorio, para lavarse, y bajarlo de igual manera quedando totalmente colgando como un péndulo. Me, dijeron que lo habían alzado varias veces de las manos, teniéndolas amarradas por la parte de atrás del cuerpo.
Parecida que la golpiza, el «izamiento», el «ahogamiento», la aplicación de ruidos infernales y la pícara eléctrica, estarían en la preferencia de los torturadores.
Por ejemplo, la picana eléctrica se aplica en cualquier parte del cuerpo, sufriendo fuertes descargas,-siendo de mayor atrocidad mando se aplica en los órganos sexuales, ya que la electricidad se multiplica y se amplía en su radio de acción por donde existe mayor cantidad de líquidos.
También se mencionó otros procedimientos más sofisticados, en los que después de las torturas y tenerlos les colocaban articulares en los oídos, estableciendo una conversación como si fueran compañeros los que hablaran, a fin de establecer una especie de «contacto» telefónico y en medio de ese estado pudieran decir algo que les interesaba. Me decían que las conversaciones, en esos casos, se iniciaban con cosas como estas: «Muy bien, compañero, resiste, esos policías son unas mierdas, no hables…», hasta que establecían la comunicación.
Pudimos constatar, en los calabozos de la DIRCOTE, la utilización cada vez más clara y evidente de las técnicas que efectivizará el agente de la CIA. Dan Mitrioni en el Uruguay, con la aplicación de la ruptura de la relación tiempo-espacio sobre los detenidos como presuntos senderistas (vendas, encierros en lugares que no se puede distinguir el día de la noche ni determinar el tiempo-horas y días-transcurridos).
DE DETENIDO N° “36″ A MAYOR DEL EJERCITO PERUANO EN LOS CALABOZOS DE LA DIRCOTE.
El 15 Jun.90, en horas de la mañana, fui separado por primera vez del grupo y, manteniéndoseme vendado, tuve que soportar el interrogatorio que un equipo de policías me hacía, cuyo nivel, como se los hice saber, me parecía muy bajo, quedando rápidamente liquidado el problema que pudiera haber existido por la documentación incautada en mi domicilio, para centralizarse en mis relaciones personales con la Dra. Elvia Zanabria y el departamento en que vivía, sin que al final se me atribuyera cargo alguno, haciéndose más inconsistente e injustificada mi detención, no tildándoseme en -aquella oportunidad con los cargos que, gratuitamente, me hacían algunos de los vigilantes, tales como «estrategia militar» e «ideólogo» del PCP (SL)», luego de lo cual se me reincorporó al grupo.
En esa fecha cumplían los compañeros del 1 al 35, 15 días de detenidos y el máximo que tiene la DIRCOTE para disponer de ellos como crean conveniente, contando, más que con el control, con la complicidad de los Fiscales de turno y en los cuales los abogados defensores solo pueden intervenir. Luego de ese tiempo, si encuentran razones, y/o «razones» de culpabilidad, con un parte policial, son enviados a la Fiscalía, para que ésta
los califique y disponga su detención definitiva, que es lo más común, u opte por -la liberación total o condicionada a su participación, cuando fuera requerido, en los juicios a aperturarse por razones de su detención.
Si al detenido no se le encuentra culpabilidad alguna, la DIRCOTE procede a liberarlo, dando cuenta a la Fiscalía.
Los detenidos del 1 al 35, sentían cierta sensación de liberación por su salida de manos de la DIRCOTE, teniendo algún reparo sobre las consecuencias que podría traerles una permanencia en los infiernos de la Carcelera del Palacio de Justicia, y una esperanza de ir a los penales, donde su condición de prisioneros, siendo duras y llenas de privaciones, siempre eran mejores a estar en poder de la DIRCOTE o de los presos comunes en la Carceleta del Palacio de Justicia, aunque esto último, por pasar en grupo de detenidos políticos, le ganaban respeto de los detenidos por delitos comunes y del personal de vigilancia o seguridad.
Entrada la noche de ese día, 15 Jun.90, se nos ordenó que tomáramos nuestras cosas, pues se nos conducirla a la Fiscalía, como paso previo a los penales.
Siempre vendados y en filas de hombres y mujeres, nos llevaron hacia una puerta lateral de la Prefectura de Lima, para embarcarnos en vehículos. De pronto me separaron del grupo, colocándome contra una pared. Minutos después me ordenaron quitarme la venda y que me volviera hacia el centro de la habitación. Pude observar a las mujeres contra la pared y a los hombres como eran conducidos hacia los vehículos. Me tomaron una fotografía, indicándome que volviera a colocarme la venda sobre los ojos, luego de lo cual, tomándome de un brazo, me condujeron a otro ambiente, en el qué se me dijo que ya podía quitarme la venda, que no me llevarían todavía a la Fiscalía porque podrían-retenerme 10 días más, debiendo quedar, a partir de ese momento, en los calabozos de la DIRCOTE.
Después de conversar un momento con los vigilantes responsables de ese sector, se me asignó un calabozo, el número 4, que debía compartir con otro detenido.
Poder ver, conversar, ir a los servicios higiénicos, caminar., me parecieron cosas fantásticas.
Ya no era el Detenido -«36», ahora era el Mayor – Fernández Salvatteci o Salvatteci, a secas.
CASO: Zulma Guerra Lázaro
El 15 Jun. 90, como ha quedado dicho, me trasladaron del lugar en queme tenían junto a supuestos miembros del PCP (SL), a los calabozos de la DIRCOTE, donde se encontraban 6 ó 7 detenidos como políticos y 2 o 0, comunes, que aparentemente habían extorsionado en nombre del PCP (SL) y del MRTA.
Dentro de los detenidos se encontraban tres dirigentes comunales de Villa El Salvador, de los cuales a uno lo conocía desde los inicios de la Comunidad Urbana Autogestionaría Vecinal de Villa El Salvador (CUAVES), más o menos desde el año 1972, y del que casi era fundador, siendo muy cercano, en ese tiempo, al grupo de Antonio Aragón. A los otros dos no los conocía, siendo una de ellos la Sra. Zulma Guerra Lázaro.
La policía había allanado el domicilio de la Sra. Zulma Guerra, en Villa El Salvador, encontrando dentro de un bidón grande, según ella dejado encargada por un joven de la CUAVES, «ollas, almohada, papeles en blanco y, al fondo, unos volantes que decían, entre otras cosas «Viva Nicaragua». También, me manifestó, encontraron «un cuadro de José Carlos Mariategui». Agregó que, de las cosas que se les incautó eran testigos todos los vecinos que, como novedad, centraron su atención en los hechos que se estaban registrando.
También encontraron dentro de la casa a su compadre y a un amigo, igualmente dirigentes de la CUAVES, quienes en conjunto fueron detenidos y puestos a disposición de la DIRCOTE.
El 15 Jun 90, los detenidos en los calabozos de la DIRCOTE, incluyendo a los otros comunes que allí se encontraban y algunos mas que no conocían, fueron presentados por la Jefatura de la DIRCOTE al periodismo nacional e internacional en Conferencia de Prenda, como integrantes organizados en células, del PCP (SL) y del MRTA.
Me manifestaron que antes de ingresar a la Sala de Conferencias, a la que habían sido conducidos vendados y que se encontraba en el edificio que situado frente a la Prefectura, los habían amenazado en caso de que -«abrieran la boca para decir algo y que serían torturados no solamente el que así lo hiciera- sino todo el grupo de personas. Esto, en un medio donde se aplica la tortura, es un argumento demasiado «convincente» y efectivo para gentes que viven dentro de una realidad donde reina el miedo y el terror.
La Sra. Zulma Guerra. fue presentada ante el periodismo, como Jefa de una Célula del MRTA de Villa El Salvador y a la que pertenecía no solamente los que estuvieron con ella en el momento de su detención, sino hasta otros que ni si quiera veía, argumentándose que había sido capturada con bombas, folletería, cohetes y hasta un lanza-cohetes, entre otras cosas.
La Sra. Zulma Guerra Lázaro me afirmaba que todo eso era mentira, que los vecinos eran testigos, que ella era dirigente comunal, notándosele suma preocupación y temor.
El día siguiente, sábado 16 Jun 90, se publicó en diversos medios de comunicación, en noticias de primera plana, crónicas.”"Conferencia Conferencia de Prensa montada por la DIRCOTE, produciéndose los mismos comentarios que se habían hecho la anterior, aunque esta vez, de manera jocosa y alegre, como si fuera un chiste de mal gusto, pero chiste al fin.
El 17 Jun 90, después de tener noticia de sus familiares, la Sra. Zulma, se encerró en su celda, víctima de incontenible llanto, opinando que debería dejársele llorar para que se desahogara, pero que su compadre la calmara haciéndole comprender que todo esto debía ser pasajero, pues la verdad tendría que imponerse,
Grande, muy grande fue mi sorpresa al saber que su llanto con de honda emoción: al leerse las publicaciones periodísticas, la comunidad de Villa El Salvador se había movilizado indignada por lo que, como testigos excepcionales, consideraban patrañas y burdas mentiras policiales, mostrando solidaridad plena con los familiares de la Sra. Zulma Guerra. Fuera del apoyo moral, las misioneras de la parroquia entregaron inmediatamente alimentos (azúcar, arroz, etc) y se les aseguró comida para sus hijos : 15 días a cargo del comedor parroquial y 15 días, los comedores independientes. La Sra. Zulma habla vertido, en los duros y terroríficos calabozos de la DIRCOTE, lágrimas de felicidad.
Y.. siguen las torturas
En horas de la noche, esta vez desde el 4to. piso de la DIRCOTE, se escuchaban escalofriantes y desgarradores gritos de personas, a quienes evidentemente se les torturaban, y los detenidos en los calabozos, habituados a esta situación, me decían que antes, con los acusados de «senderistas», la cosa había sido mucho peor.
En realidad uno siente profundamente herida la condición humana cuando constata estas cosas tan absurdas y recordaba a los jóvenes universitarios a quienes en Conferencia o Mesas Redondas, les repetía que yo los envidiaba a ellos, porque estaban viviendo los momentos más maravillosos de la historia del Perú, porque todas las cosas que pasábamos y sufríamos, no era otra cosa que los dolores del parto y que nuestro pueblo, en esta lucha de civilizaciones que se estaba dando, daría a luz ‘una nueva maravillosa sociedad y los – partos no solamente se daban con dolores fortísimos, sino también con sangre. Allí, en los calabozos de la DIRCOTE puede constatarlo terrible que eran algunos de esos dolores del parto, que de la sangre ya tenía experiencia por mi estadía en Nicaragua, durante la guerra de liberación…
Los detenidos comenzaron a narrarme las horribles experiencias que habian pasado y de las que habían sido testigos, incluyendo el caso de una señora detenida por llegar a una casa con su chofer, inocente de cualquier obra política o delictiva y que, sin embargo, había sido víctima de violaciones sexuales, terminando por mirar no solo a los policías sino a todos los hombres, con odio, y que de un trato fraternal pasó aun limitado y muy frío saludo, quedando, días después, comprobada su inocencia, en libertad… ¡Vaya-líbertad, si eso fué como me lo contaron.
.
La presencia de los trabajadores del Ministerio de Salud, detenidos por esos días y trasladados a Seguridad del Estado, tuvo la virtud de hacer * desaparecer esas lamentaciones humanas
La liberación o pase a la Fiscalía de los detenidos políticos, casi me, dejó como el único en los calabozos de la, DIRCOTE, que. acompañado por detenidos comunes, que habían ido aumentando en número.
El cambio era notorio: la solidaridad se daba solo en grupos y la limpieza particularmente en los servicios higiénicos, se resintió por completo.
La mayor parte de los detenidos comunes eran personas que habían asaltado, secuestrado o cobrado cupos tomando el nombre del PCP (SL) o del MRTA, a los que se sumé una banda que fue conducida a ese lugar por habérsele encontrado en su poder el arma de un policía.
Aquí conocí otra faceta del cuerpo policial, en la que se tasaba el precio que podía pagar cada detenido o los inocentes, para, vía las «investigaciones», dejarlos en libertad. A los que habían tomado el nombre del PCP (SL), les decían que si no abonaban la suma requerida, serían enviados a la cárcel donde se encontraban detenidos los componentes de ese Partido Político y que ellos les harían el ajuste de cuentas, pues eran muy drásticos y severos con los delincuentes comunes que tomaban el nombre de su organización para cometer fechorías.
Un joven inocente se encontraba muy angustiado y me confesaba que la policía, después de haber exigido cierta cantidad de millones de Intis a su padre, ahora le pedían más y él tenía miedo de que su papá «los mandara al diablo, pues es muy quisquilloso».
Otro delincuente común me dijo que un tal Gildeismester, que había sido asaltado, había ofrecido varios miles de dólares para que «les sacaran el alma» a él y sus compañeros en los calabozos, y que esa suma superaba a la que la policía les exigía a ellos…
Reuniones analíticas
Del 19 al 22 y el 24 de Junio-90, fui conducido a una oficina donde sostuve largas conversaciones con una psicóloga, un supuesto sociólogo, que más parecía un oficial de la policía, y, uno o dos oficiales que se hacían presentes eventualmente.
Las sesiones duraban desde las 09.00 Hrs. hasta las 15.00 Hm. en las que, para no interrumpir, tomaba mis alimentos en cae mismo lugar.
En un primer momento se me presentaron test sicológicos, que respondía muy deportivamente y sin mayor entusiasmo ni interés. Pero inmediatamente vinieron las conversaciones sobre aspectos históricos políticos-sociales, y otras para demostrar la ineficacia e inconveniencia de los métodos policiales, tratando de encontrarles explicaciones, a fin de que tomaran conciencia del rol que estaban cumpliendo…
Allí pude darme cuenta de la escasa preparación profesional de los -policías y de sus confusiones, lagunas y prejuicios en aspectos políticos-sociales, que precisamente son básicos para los que allí trabajan, a tal extremo que entre otras cosas les dije que, si yo fuera Jefe de la DIRCOTE, sacaría a todos los policías, limitando la permanencia de 4 ó 5, después de muchas pruebas de flexibilidad mental, ya que lo que allí se necesitaba, con no menos importancia que la labor policía, era el trabajo de politicólogos, sociologos, economistas, etc..
Les indicaba, también, que en el año de 1976, cuando me desempeñé como Jefe de Búsqueda de Información Secreta en el Servicio de Inteligencia del Ejército, logré descubrir con la debida anticipación, todos los movimientos subversivos, incluyendo el que triunfó (Morales Bermúdez – Arabulú Gagliani – Richter Prada), y que yo no podía interrogar y menos torturara los cabecillas, que eran «gente muy importante», como el General Carlos Bobbio Centurión, Jefe del Centro de Instrucción Militar del Perú, el General Cisneros Vizquerra, Ministro del Interior, General Arbulú Gagliani, el el Dr. Luis Bedoya Reyes, el Dr. Alberto Ulloa Ellas, de. etc., lo que quedó- registrado en los documentos oficiales, y en mi libro «YO ACUSO», y lo que años después quedó confirmado por declaraciones de los mismos protagonistas. Sin embargo la policía, con sus métodos, no podía descubrir nada importante, salvo lo obtenido por soplones o mediante la casualidad, como la captura del Dr. Morote, teniendo que recurrir a invenciones o exageraciones para tratar de aparentar alguna eficiencia.
De la DIRCOTE a las carceletas de Lima y Callao
Cuando se dio la orden de libertad para mí, por encontrárseme inocente de los cargos que se me habían imputado, saltó una sorpresa estaba requisitoriado por supuestos delitos de calumnia y difamación por un Juzgado del Callao, dentro de los alcances de la libertad de imprenta, según denuncias del Cap. EP (R) Vladimiro Montesinos Torres, por mis manifestaciones sobre su delito de traición a la Patria, en el seudo juicio que se le aperturó en la Justicia Militar.
La experiencia en la carcelera Judicial de Lima, me mostró a una policía por demás corrupta y corruptora, que todo lo ve en función del dinero y -los negocios turbios.
Las mazmorras que sirven de calabozos tienen tres ambientes, uno de ellos, el más alejado de la puerta y sin el menor control a la vista, se encuentra en la más completa oscuridad, sin disponer de ventana o luz eléctrica.
Por solo tocar un caso: fué conducido un «marica» vestido de mujer, siendo introducido a los calabozos por un policía, que decía a los detenidos-: «no se pueden quejar, les traigo carne fin, pero cuidado con dejármela embarazada…»
No pasaron muchos minutos y el pobre sujeto ya se encontraba en el cuarto del fondo y no pasaron muchos más para que la policía se interesara por él, pues era dueño de una peluquería y se ofrecían solícitos para sacarlo de la difícil situación en que se encontraba a cambio de determinadas cantidades de dinero. Pero a cada llamada de los policías se demoraba más de la cuenta, diciéndonos uno de los detenidos que «lo tenían ocupado en el fondo,, haciendo ejercicios bucales»…
La Carcelera Judicial del Callao se encontraba inhabilitada; por inundaciones, por lo que, al llegar, fui conducido ala Carceleta donde se encontraban los presos comunes : asesinos, ladrones, narcotraficantes, drogadictos, etc.
La Policía era igualmente corrupta y el tazamiento del detenido era mucho más descarado. A un detenido por narcotráfico, delante mío, un – policía le preguntó cuanta ganaba mensualmente y al ver la sorpresa que causó su pregunta, trató de justificarla diciendo que eso le preguntaría el Juez esa misma tarde, por lo que había que preparar la respuesta…
Respecto a dos italianos, parecía que existía una competencia sobre quienes le sacaban más dólares.
No contentos con exigir dinero para recibir visitas, hasta intentaban obtener plata por dejar libres a los detenidos a los que ya se les había decretado oficialmente su libertad.
El caso más saltante en esta Carceleta, lo vi con los que son trasladados a la Prisión de Cantogrande : Los presos regalan absolutamente todo lo que poseían, para que no se los quiten los miembros de la Policía de Seguridad (ex-GR), quienes al sacarlos de la Carceleta les dan una terrible e injustificada paliza, «para ablandarlos».
Según me contaron, esa brutalidad la repiten en Lima, donde hacen escala para subir a los vehículos a más detenidos, y la culminan al ingresar a Lurigancho, donde no solamente los masacran, sino que los hacen tenderse en el piso, siendo pisoteados por el personal policial.
El 27 Jun 90, fui puesto ya en completa libertad. Había conocido un infierno de lo más vergonzoso y había comprendido el temor y, sobre todo, el odio que se tiene sobre la Policía del Perú.
EPILOGO DE LA PRIMERA PARTE
Lo que me había parecido más absurdo era que se violaran los derechos humanos utilizando «la Ley» y gritando «Justicia», como se practica en la DIRCOTE y cuando salí de ese transitorio infierno, pasé a otro, dentro del mismo sistema.
Volví al mundo de la indiferencia,, a la sociedad decadente, que busca desenfrenadamente colmar apetitos individuales y superfluos, elevando voces de reclamo, en griterías con las que se intenta ahogar los reclamos, las súplicas y hasta los gemidos de los que son los más y se llaman pueblo, que luchan todos los días y en diversas formas por conquistar, por lo menos, lo indispensable para vivir y que le es negado, inclusive el comer una vez al día.
Volví a la «democracia» .que es el gobierno zoocrático en el que en grupo de bribones usurpan el poder «en nombre del pueblo»….
Volví al mundo en que los hartos piden moderación y que guarden y respeten las «formas», a los desesperados por vivir y que caen condenados, ante la garantizada de balas de hambre y de acero, más benignas las últimas que las primeras.
Volví a las calles de los rostros cabizbajos y tristes, que no hablan y les tortura el pensamiento, cuando piensan.
Volví a la sociedad en cuyos estratos más altos, muchas mujeres son vistas como ganado : de «buenas piernas», «mejores ubres», «protuberantes ancas», etc. que tratan de lucir mejor, aun a costa de su salud, mientras otras, que si son Mujeres, se sacrifican luchando, por todos los hijos, por todas las madres, por todos los esposos, por todos los hombres y mujeres del país y hasta por todos lo hijos y demás familiares de los miembros de las fuerzas represivas…
Volvía las calles, que cada vez se ven más ausentes de perros, que quizás son sacrificados para llenar ollas o producir sabe Dios que cosas, para dar paso a otros «perros», los del «orden», que olfatean por toda la ciudad a todo infeliz que no es sumiso y destrozan con sus colmillos aquel que, reclamando derechos, muestra «sed de justicia».
Volví al mundo donde la gente «decente» se espanta y condena enérgicamente cuando un «coche bomba» destruye la fachada de una casa y los vidrios de las ventanas, pero conociendo varios idiomas, callan en todos ellos y se muestran indiferentes frente a desaparición de personas y de poblaciones mediante la administración de matanzas a balas, bayonetazos o bombardeos, apaleamiento de manifestantes, huelguistas y desocupados forzosos, torturas de detenidos.
Volví al mundo en el qué unos niños claman por la aparición de sus padres y muchos otros imploran por un mendrugo de pan….
Volví al mundo en que la sociedad cuida y garantiza la propiedad privada, como gran principio rector de todas las cosas y por lo que es lícito sacrificar vidas de gentes del pueblo….
Volví a la sociedad que mantiene fuerzas represivas como maquinarias vengadoras e implacables, contra todo lo que trate de cambiar el orden sagradamente establecido por el dios-dinero y que las «leyes garantizan», permitiendo acabar con la vida de los prisioneros de una guerra que concretamente se acepta, en cuanto a su existencia, pero «legalmente» se niega, para ejercer el más severo e inexorable castigo, con el que pareciera encaminarse a considerar a cada preso político, como un virtual condenado a muerte…
Volví al mundo donde la Iglesia, en lugar de buscar la salvación de las almas, perseguir el pecado y azotara los mercaderes del templo, se dedica a exigir penas de muerte y a sacar procesiones religiosas para favorecer candidaturas políticas, que le aseguren seguir usufructuando las mieles del poder…
Volví a la sociedad en que la invicta minoría de los viven del trabajo ajeno, intenta mantener dentro del «orden y la disciplina» a los que verdaderamente trabajan…
Volví al mundo donde las amas de casas contemplan precios en los mercados, ven el dinero que disponen, cuando lo tiene, y se echan a llorar, pues es muy doloroso para ellas ver condenados al hambre a sus hijos, que ya son vistos como estorbos por los que toman el poder para ejercerlo, «en beneficio de los más pobres»…
Volví al mundo en que los enfermos pugnan por no morirse, para evitar el terrible endeudamiento familiar que suponen los gastos de un entierro…
Hoy no se de que lado de la reja está el infierno o cual de los infiernos que separa la reja es peor.
Pero, caminando por ahí, vi de pronto multitudes de gentes que, formando batallones de ejércitos formidables, marchaban por las calles del centro de Lima, con los puños en alto y crispados, gritando lemas que traducían la decisión inquebrantable de conquistar sus derechos, que saben que jamás lograrán implorando ni les vendrá caídos del cielo… los vi y, contemplándolos, sonreí lleno de felicidad, por que allí estaba el camino de la salvación eterna … respiré hondo y me sumé a la marcha…
SEGUNDA PARTE LA VERDADERA CAUSA DEL SECUESTRO Hipótesis del Secuestro
Es absurdo pensar que el Mayor EP (R) Fernández. Salvatteci fue secuestrado por habérsele encontrado en su poder 3 folletos supuestamente del PCP(SL), más aun cuando más de la mitad de sus libros que ha escrito tocan los temas de la subversión y la contrasubversión y dos de ellos tratan íntegramente sobre la guerra civil qua se desarrolla en el país y donde una de los bandos lo forma precisamente el PCP(SL). También es notoriamente sabido que en todas las Conferencias y Mesas Redondas a las que he sido invitado en universidades y sindicatos, así como en todas las entrevistas ha concedido a diversos medios de comunicación en los últimos tiempos, esos temas han tenido preferencial tratamiento.
Es absurdo también pensar que el secuestro por la DIRCOTE se deba a vínculos de amistad con la Dra. Elvía Zanabria, ya que ella, por naturaleza, es muy amiguera, así como que tiene muchos familiares ninguno de los cuales fue molestado en lo mínimo por las Fuerzas Policiales, excepto el Mayor Fernández Salvatteci.
Otra tenía que ser la razón y esa es la que he tratado de encontrar
¿Por qué estaba secuestrado en la DIRCOTE? Esta pregunta, me la hacía constantemente en los primeros días del encierro, manejando las siguientes hipótesis:
.
Hipótesis 1: Que la ficha que deben tener .de mi requería ser activada, pues se avizoraba el pasó de la guerrilla del PCP (SL) a la fase charnelas, o sea, la fase intermedia a la guerra popular.
Diez años de guerrillas son muchos años y estadísticas recientes le atribuían al PCP (SL) 10 mil cuadros armados del Ejercito Popular Guerrillero, que teóricamente deben ser enfrentados por 200 mil soldados y policías. Se pretendería evaluar, acuerdo a ésta hipótesis, mi potencial militar y establecer relaciones políticas podía mantener.
Hipótesis 2: Que los grupos velasquistas del Ejército se hubieran ampliado (esa era la información que tenía) y, que se pensara que podía hacerse factible una intervención política directa, en cuyo caso me hubiera correspondido alguna participación relevante por mi perseverancia en creer que existía la opción velasquista radical de los oficiales subalternos capaz de liquidar las causan de la insurrección, luego se querría interrogárseme al respecto.
Hipótesis 3: Que mi ficha requería ser activada y que podía participar en las filas insurrectas, tanto como promover un golpe militar velasquista y enlazar ambas acciones. Como se aprecia esta hipótesis media la hipótesis 1 y 2.
El paso de los días y los acontecimientos que se registraban dentro de la DIRCOTE.-respecto a mi persona, echaban por la borda mis hipótesis, sobre todo descartando que existiera algún cargo en contra mía por presunta vinculación con el PCP(SL.), por no darse en los hechos tal cosa, aunque era cierto y evidente que no había escondido, ni debía esconder, mi respeto por una guerrilla que avanzaba combatiendo; nutrida por idealistas, cuando el panorama nacional es deprimente, míresele por donde se le mire.,
Confirme pasaban los días menos entendía mi detención y el silencio desusado que se daba sobre acontecimiento, que por fin fue roto por la revista “Caretas”, hacia mas difícil su interpretación, púes no era común que la policía despreciara la oportunidad de publicitarse y esta vez no se trataba de un presunto cuadro activista político, sino de un Mayor del Ejército Peruano y, más todavía: del Mayor Fernández Salvatteci.
Después de mi liberación y como producto de pacientes indagaciones, recién pude comprender los móviles de mi secuestró.
COYUNTURA EN QUE SE DA EL SECUESTRO Las elecciones presidenciales
El secuestro del Mayor Fernández Salvatteci se produce en las primeras horas de la mañana del 11 de Junio de 1990, es decir, pocas horas después de la emisión de votos para elegir al Presidente de la Republica en segunda vuelta (10 Jun 90).
Pugna en el interior de las Fuerzas Armadas
¿Qué habia pasado o podido pasar en esas horas? Hasta dónde he investigado, existía una sorda, persistente y soterrada disputa entre grupos decisores vinculados a los Servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas sobre quien debía ser el. Presidente de la Republica para darle su aval y asegurar su triunfo.
Un bando en el que destacaba particularmente el Comando de la Marina y grupos-militares vinculados al OPUS DEI, razonaba en que si el planteamiento de ambos candidatos era Fondomonetarista, el más viable para el país, por ,su organicidad, orientación, estructura y la personalidad del líder (.con los beneficios que ello representaba) era el del escritor Vargas Llosa. El otro bando, capitaneado por grupos militares vinculados al ala jesuita apostaba como mejor respuesta la del Ing. Alberto Fujimori Fujimori.
En el comportamiento de ambos grupos existía una razón común : encontrar una respuesta rápidamente eficaz a la lucha de clases particularmente la sostenida entre el Estado y .el PCP(SL.), a quien, como pre requisito para su derrota, se le intentaba quitar o mermar considerablemente el apoyo popular, vía el desarrollo económico, aun a expensas de hipotecar la soberanía nacional, respetando con ello lo aconsejado en todos lo Manual Militares contrainsurgentes que existen en el mundo y que advierten que una guerrilla que cuenta con el apoyo popular es invencible y una que carece de él, en proporción significativa, es fácilmente derrotada y diez años lucha, con ampliación de la “mancha de aceite” hablaban claramente de ese apoyo popular.
Pero también se daban hondas diferencias de enfoques entre de enfoques entre los bandos, producidas por el origen social de sus componentes y las contradicciones que se dan dentro de la misma clase dominante, complicada aun mas cuando los que comandan los instrumentos represivas, piensan.
En esta circunstancia se hacia evidente el triunfo de Alberto Fujimori, quien representaba el “salto al vacío” de un pueblo que ya no cree en nadie….E1 “Chinito”, como empezó a llamarlo pueblo, resultaba siendo la imagen mis atractiva y popular el antecedente de la honestidad y laboriosidad que se le conoce a los asiáticos.
Golpe marino
Fujimori ganó la segunda vuelta en circunstancias que estaba listo el Golpe de la Marina y grupos, militares vinculados al OPUS DEI. El guión pasaba por levantar la votación de Vargas Llosa por el simple expediente de dar paso a los resultados electorales convenientes a ese candidato, amplificándolos, y difiriendo los que eran inconvenientes. A las 6 de la tarde se convocaba al pueblo a celebrar la victoria del novelista y debía llenarse la avenida Javier Prado. Minutos después disturbios .y graves atentados “senderistas” motivarían .el Estado de Sitio y el Toque de Queda. A estas alturas. Vargas Llosa era el virtual Presidente Electo….
Respuesta al golpe
Al tener conocimiento de esta situación Alan García Pérez montó su contragolpe (comenzó a desaparecer armamento del Ministerio del interior) y se neutralizó la intentona en pro del novelista. Las cámaras de TV registraron la desesperación de “Varguitas” que llegó a decir que todo se arreglaría…
Pocos días después, estando Fujimori Fujimori en el Hotel. Crillón. Fue rescatado por oficiales de la Dirección de Inteligencia del Ejército, que le hicieron conocer que en el equipo de seguridad que le había puesto el Ministerio del Interior, se había detectado a 4 integrantes del Comando Democrático “Rodrigo Franco ” que presumiblemente estaban complotando para -en su agravio- cometer un atentado o un secuestro o algún operativo de inteligencia. Recomendaron que abandonara Inmediatamente el hotel,-para cuyo efecto ya habían dispuesta del carro de un trabajador del hotel., presumiblemente agente del SIE. ¡Así se hizo!. Minutos después, la seguridad de Fujimori se desesperaba pues no encontraban al Presidente Electo, cruzándose significativas llamadas telefónicas…
Al día siguiente. Fujimori, desayunaba en el Círculo Militar, con el Comandante General del Ejército, el Jefe de Estado Mayor y el Director de Inteligencia. Esta vez, Alan García Pérez fue manejado por el Jefe del SIN, para impedirle que conociera lo que se estaba tramando: un gobierno “bordaberrista”…(Bordaberri fue un Presidente uruguayo que hizo papel de títere en manos de los militares).
La labor de copamiento del aparato estatal y de los medio de comunicación, de años, por parte de la Fuerza Armada, daba ya resultados dentro de las operaciones totales. No en vano el Fiscal de la Nación, Dr. Catacora, había expresado su preocupación cuando las investigaciones en su campo, lo llevaron a reconocer que el origen común del 70% de los Fiscales eran de las Fuerzas Armadas y Policiales.
“Amoblamiento” del nuevo .Gobierno
El primer gabinete de Fujimori quedó integrado con profesores del CAEN como Fernando Sánchez Alabera”, Carlos Amat y León, Guido Pennano, mas asesores de los Servicios de Inteligencia como Augusto Antoniolli (FAP), y otros ejecutivos de Inteligencia, como Jorge Sosa, quien fuera a SINACOSO. Añadieron 3 militares más: Torres Aciego y Alvarado Fournier, oscuros generales y sorprendiendo moros y cristianos apareció el Vice-Almirante (r) Raúl Sánchez Sotomayor, quien perdiera la Comandancia General de la. Marina por el episodio de PIA VESTA. Se interpretaría su aparición como un intento maquiavélico de romper la unidad de los marinos…
El mismo sentido tiene jugar con la militancia política de “izquierdistas”: sorprender y dividir.,
Gral. Brig EP (R) Edwin Díaz ZevaIlos: Jefe del Servicio de inteligencia Nacional (SIN)
Acá comienza a definirse el papel del último Jefe que tuve en el Ejército. Cuando fuera Jefe del Servicio de Inteligencia de1 Ejército, el General. Brig. EP (R) Edwin Diaz, huanuqueño amigo de Alan García, quien vendía al interior de la Fuerza Armada idea de que, como militar su misión era (y así había sido) “detectar” las jugadas apristas con el armamento y los grupos paramilitares, para neutralizarlos. Tenía un listado completo de todos los “oficiales” apristas graduados en Corea del Norte, Israel, incluso en Mazamari y el Fundo Barbadillo, con las promociones de la Policía Nacional… El Gral. Brig. EP (R) Edwin Diaz, con quien nos conocemos muy bien, justificaba su capacidad minimetrica para aparecer en tiempo de Velasco Alvarado primero as filas “fascistas” que seguían las orientaciones del Crl. Torres Llosa para pasar a ser “Fernandista”, cuando Fernández Maldonado ocupó el cargo de Primer Ministró y Jefe de la Junta Gobierno, después fue aprista, luego “Institucionalista”, para acabar como “fujimorista”.
Estas acciones de alto nivel, propias de quienes ocupan esos cargos, le impidió el Jefe del SIN decir cosas que sabia perfectamente y que si le interesaban al país como propias del cargo que ocupaba, como por ejemplo:
- Los embarques de alimentos que estaban siendo preparados en el exterior y que habían sido pagados con dólar MUC.
- Sobre aquellos 5 barcos -que estuvieron varios días fuera del Callao esperando el “paquetazo”.
- Sobre la comisión que pagan los acreedores para que se refinancie y prometa el pago de la Deuda Externa peruana, después de ajustar la economía nacional.
- Sobre los 5 millones de dólares que ofrecía un consorcio de empresas USA para sustituir el armamento, de origen soviético.
- Se olvidó también, por, jugar a la “política” con intervenciones telefónicas, de informar sobre el desarrollo del mercado energético que llevaba a que se duplicara el valor del yacimiento de Camisea, llevándolo por encima de los US $ 50 millones; que ahora llegan a ser US $ 66 millones.
- No se le ocurrió orientar la búsqueda de informaciones para saber porqué los medios socialdemócratas calificaron la nefasta intervención militar peruana, cuando ya adportas el Mercado Común Europeo, la futura potencia hegemónica del capitalismo, en circunstancias que el índice Dow Jones de la Bolsa de Wall Street refleja la pérdida del 50% de los valores norteamericanos (índice 2536); que el dólar llegó a subvaluarse en el 50% frente al marco y al yen; que el déficit comercial fiscal USA sigue batiendo récords negativos, y que por último, quebró la banca estadounidense de ahorros y créditos.
Nada de eso, que le interesa al Perú y a sus gobernantes, era preocupación para el Jefe del SIN, en medio de sus desvelos por agradar a los nuevos Jefes del Ejército, quienes, como yo, habían sido sus alumnos en la Escuela de Inteligencia del Ejército.
Mi último Jefe en el Ejército cuando estuve en actividad, antes de que se me diera de baja antirreglamentariamente, el Gral. Brig. EP (R) Edwin Díaz Zevallos, ahora Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), supuestamente bajo el mando directo del Presidente de la República, fue el hombre de Confianza de Alan García Pérez y, excitándolo contra Vargas Llosa, lo condujo a apoyar agresivamente a Fujimori para, luego del triunfo de éste, consolidarse en el puesto de hombre de máxima confianza del nuevo Presidente de la Republica, verdadera proeza dentro de la estrategia indirecta, pues no es razonable que quien maneja secretos de Inteligencia un Presidente, dentro de nuestros mecanismos de Presidente-Rey, olvidándose los lazos de confiabilidad y lealtad con el anterior. Los descubrimientos de interceptación telefónica, donde se incluía al Presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, quien era a su vez el Comandante General de la Marina, encuentra no solo explicación sino su verdadera dimensión política.
Así las cosas, Fujimori, aseguraba que de Japón, después del ajuste (y sobre los cadáveres de mujeres, niños y ancianos cholos), llegarían US $ 10 mil millones. Acá la línea fronteriza entre Fujimori y Vargas Llosa se difumina y ambos pasan a ser, “¡misma cosa!”, fondomonetaristas.
En este contexto, que cubre los días de mi captura y posteriores, se inscribe la historia que hago pública. ..El país ya estaba gobernado por un extraño consorcio fondomonetarista: La Iglesia (línea jesuita), el Ejército y el grupo Fujimori. identificado con intereses japoneses.
La “salvación” de Fernández Salvatteci
Mucha gente que intervino en estas operaciones de juegos de poder, conocían y. sobre todo, eran conocidos por el Mayor EP ( r ) Fernández Salvatteci, identificado con su pueblo dentro un concepto de radical nacionalismo velasquísta. Ellos pugnaron y presionaron a la DIRCOTE para que el secuestro se prolongure, de ser posible, eternamente, a pesar de desvanecerse todos argumentos que se presentaban en mí contra. La noticia de la detensión dada por el, semanario CARETAS, único de comunicación que trato el tema: fue, mi tabla principal de salvación, cuando hasta la “izquierda” y los organismos de Derechos Humanos volvieron mudos y ciegos en este asunto.
A favor del Mayor EP (R) Fernandez Salvatteci jugó el cofusionismo mental de las gentes decisoras en el país, que confunden niveles y prioridades, dando paso en algunos casos, a que prejuicios se antepongan a lo concreto de las cosas, así por ejemplo, perdían en tiempo en discusiones estériles como contra a que un descendiente japonés llegara a la presidencia, recordando que en la constitución Mejicana se establecía que para ser candidato a ese cargo ’se requería ser `hijo de mejicano ‘y que para ser militar se establecía en el Perú ser hijo de peruanos.
Por la otra parte no podían sustraerse de que el novelista había dedicado su pluma durante muchos años, por un problema síquico, a atacar al Ejército, particularmente en sus libros “La Ciudad y los perros”, “Pantaleón y las Visitadoras”, “La Casa Verde”, etc.
En este contexto triunfó en la lucha por el poder quien cometía no mas aciertos sino menos errores, contando en esta ultima etapa inclusive con el apoyo de Acción Popular, haciendo jugar papeles de peones de sacrificio a1 APRA, Izquierda Unida, Cambio 90, evangelistas y empresarios informales, entre otros.
Es dentro de este contexto que se dio el secuestro, pero modo alguno el capítulo se ha cerrado.
Una vez en libertad, el semanario OIGA reinició de inmediato su acostumbrada campaña de desprestigio sobre mi persona. Esta vez no fue presentándome como subversivo dentro de las organizaciones clones del PCP(SL.) ni del MRTA, tampoco como “agente soviético Cubano”. Ahora utilizaba párrafos de uno de mis libros, sacándolos de sus contextos, relacionados con investigaciones que había realizado cuando en 1976 me desempeñaba como Jefe de Búsqueda de Información Secreta del Servicio de Inteligencia del Ejército.
No contesté a la provocación de OIGA (Igartua) y seguí manteniendo un silencio que superaba largamente el año.
Aparece Fernández Maldonado
El tristemente célebre Jorge Fernández Maldonado Solari, con cadenas de traiciones, entre las que destacan la traición contra el Gral. Div. JUAN VELASCO ALVARADO, la traición contra el pueblo peruano, la traición contra la Revolución del 3 de Octubre de 1968, la traición contra los oficiales jóvenes y la traición contra las Organizaciones Populares, siguió el camino iniciado por OIGA y esta vez a través del Semanario GENTE (Edic. 783,
6 Set. 90).
Tomó como pretexto el denunciar, en esa fecha, que el Gral Div. Rafael Hoyos Rubio había sido asesinado por la CIA, pero eso ya lo habíamos afirmado, incluyendo las circunstancias, cuando sucedió tal caso, nueve años antes (Junio 04), años en los cuales él guardó profundo silencio y secreto, inclusive cuando fue un discretísimo Senador de la. Republica que solo ganó notoriedad al renunciar a la responsabilidad que le asignó su Camara Parlamentaria para que presidiera la Comisión investigadora del asesinato de Presos Politicos en las cárceles limeñas (19 Jun 86)
Pero es muy fácil culpar a la CIA de todo y ocultar a los nacionales, que intervienen en los hechos que esa organización decide. Pudo ser la CIA la que decidió este caso y hasta la que planeó el asesinato, puede ser que asignara e invirtiera una cantidad de dólares, para su ejecución, pero lo cierto y concreto es que en esos hechos no participó un solo gringo, ni fue un gringo el dispuso y colocó los cilindros de gasolina de aviación en el helicóptero asignado a quien en ese tiempo ejercía la Comandancia General del Ejército y que según Fernández Maldonado, fue su socio en la participación que tuviera el 3 de Octubre de1968. El lo que debió hacer desde el primer día fue investigar totalmente el asesinato y cuando se le designo como Senador de la República, tuvo todos los resortes para aclarar totalmente el Caso, más aun teniendo en cuenta que en .ese lugar y en todas las operaciones solo intervino personal militar, lo cual hace más grave su actual denuncia.
Fernández Maldonado no podía ser sincero en lo que hoy declaraba, entonces tuve que releer sus declaraciones para entender no únicamente lo que decían, sino fundamentalmente para esclarecer sus intenciones, dentro de su característica de conspirador encubierto y empedernido de siempre detrás de y siempre detrás de otros y nunca poniéndose al frente o figurando en tal lugar.
Pe sus declaraciones en GENTE podemos fácilmente deducir:
“Velasquismo” sin VELASQUISMO
Comienza por diseñar y publicitar un “velasquismo” totalmente diferente al Velasquismo, iniciando sus declaraciones diciendo: “Hubo una única fase revolucionaria del 68 al 75″ (que él precisamente traicionó), señalando a continuación a “Morales Bermúdez, con quien vino el retroceso”, inclusive llamándolo “felón”, calificativo que le diera el historiador Basadre y que mucho antes, yo le hiciera públicamente durante el. centenario de la Guerra con Chile en folleto que circuló nacionalmente, estando Morales Bermúdez de Presidente de la República y yo en la clandestinidad, perseguido implacablemente por el Gobierno (Abril-79). Pero lo que Fernández Maldonado oculta a sabiendas, es que fu él y no Morales Bermúdez quien traicionó a Velasco Alvarado y a la Revolución Peruana; que él fue, con sus demás ‘compañeros revolucionarios”, quien planeó y ejecutó la operación sino, la que tenia como objetivo, no sacar a Velasco Alvarado del gobierno, quien voluntariamente había decidido retirarse de 3 de octubre de 1,975 sino acabar con todo lo que significará VELASQUISMO. Lamentablemente para Fernández Maldonado, el Gral. Brig.. Artemio García precipitó, los acontecimientos en medio de una borrachera general en Tacna el 29 Ago 75, siendo posteriormente muerto de una manera terrible y misteriosa, que él todavía no ha denunciado
Luego de la muerte del líder indiscutido y único de la Revolución peruana, Fernández Maldonado y su gente se encargaron de recordarlo solo en la paz de los cementerios cada 3 de Octubre. Y 24 de Diciembre, haciendo que se mantuviera un recuerdo sobre Veleaco Alvarado puramente emotivo, olvidando los objetivos y propósitos de la Revolución Peruana y tratando de enlodar a los que como yo, hacíamos lo posible por que continuara vivo y revolucionario en cada corazón peruano, especialmente del pueblo, a fin de reemprender el camino Velasquista.
Hoy ya Fernández Maldonado nos habla, en su entrevista, del “sobredimencionamiento del aparato estatal, que tiene que reducirse”, en provecho`, por supuesto de la Empresa Privada, coa lo que ataca une de los principios doctrinarios del Velasquismo: del poder económico en manos del pueblo y la participación plena con solidaridad, dentro de lo que se privilegie la Propiedad Social, se mantiene la Estatal dentro de los ámbitos estratégicos y vitales para el desarrollo, se respeta, en tercer lugar, a las Empresas de Propiedad Privada Reformadas con la Comunidad Laboral, y se deja la Propiedad Privada Pura en pequeñas empresas individuales o familiares.
Habla de la Central del Mantaro y, imite decirnos si existía o no vinculación en su construcción con. la escandalosa mafia italiana de la P-2. Menciona a Petro-Perú y del oleoducto, olvidándose analizar las denuncias que se hicieron sobre su construcción y la persecución que ordenó contra los denunciantes…
Reniega de la socialización de la Prensa y cínicamente añade: “por el contrario yo no he estado de acuerda con muchas acciones en contra ejercicio libre del periodismo”.
Hasta aquí de lo que se trata es de proyectar un:”velasquiasmo” sin Velasquismo, para ser utilizado en un futuro, en caso de fallar el experimento “bordeberrista”.
Ataque al Mayor Fernández Salvatteci
Acto seguido lanza ataques contra el Mayor del Ejercito Peruano José Antonio Fernández Salvatteci, lo cual obviamente, me honra. Fernández Maldonado me acusa de no ser como él (para suerte mía tiene razón). Prescindiendo de la bajeza de sus ataques a nivel personal, creo necesario desbrozar la naturaleza de sus ataques. Por así decirlo, “político-ideológico”. Veamos:
1, El opina que soy “un hombre inteligente con ideas marxistas”, omitiendo adrede, un especto esencial queme reconocen todos, tanto-los marxistas como los antimarxistas y los presuntuosamente neutrales: que soy Velasquista, un revolucionario Velasquista convicto y confeso, es decir un obstáculo para el seudo velasquismo que él encarna -como siempre – en apariencia y desde la sombra de la segunda fila.
2. No me ataca por lo que ya he, dicho, sino por lo que él supone que voy a decir después de haber guardado silencio absoluto durante más de un año. Basándose solamente en presunciones, basándose en lo que su mala conciencia (o sus malos informantes) le hacen suponer acerca de lo que puedo decir en el futuro. Fernández Maldonado se atreve a insinuar contra mí una amenaza tan velada como inútil.
3. Ante una pregunta del periodista de GENTE, referida a las estaciones hechas por el General Clemente Noel contra el periodismo, Fernández Maldonado, una vez más, elude responder. En vez ello vuelve a enaltecerme con sus ataques, esta vez aferrándose a mi libro YO ACUSO, sin atreverse a decir que todo lo escrito en esa obra sobre las investigaciones fueron realizadas cumplimiento a sus personales directivas y orientaciones, dadas desde que decidió nombrarme en el puesto de Jefe de Búsqueda de Información Secreta del SIE, cargo que para ocuparlo, aparte de 1a idoneidad y capacidad, se requería de la más alta confianza y que en este caso yo la plasmaba en la lealtad a mi pueblo a través de la Revolución Peruana, bajo los conceptos é1 mismo, hipócritamente alimentaba en sus conversaciones y discursos, que terminaron en solemnes juramentos, .cuanto no, de su parte en lágrimas de emoción.
Fernández Maldonado Solari “olvida” que esas investigaciones fueron plasmadas en documentos oficiales con el “Es Conforme” y el “Visto bueno” de dos hombres de su más entera confianza: el Tte. Crl. EP Tapia (primo suyo) y el Coronel Edwin Díaz Zevallos, éste intimo escogido por el propio Fernández Maldonado como el más aparente para jefaturar el Servicio de Inteligencia del Ejercito.
“Olvida” también que todas esas informaciones llegaron a sus manos por el conducto regular y también, por orden suya, directamente a través de mi persona, y que nunca recibí por ello nada mas que felicitaciones. Fernández Maldonado “olvida” igualmente que muchas de esas informaciones fueron empleadas por el mismo pare sacar del medio al .Gral. Drig, Carlos Bobbio Centurión, y que esos informes que él llama “acusaciones”, fueron entregadas por Fernández Maldonado a manos del entonces Presidente de la Republica, Morales Bermúdez, socio de Fernández Maldonado en la traición a. Velasco
.
Del Gral. Noel, pues, no dijo absolutamente nada: había y hay que neutralizar de todas formas a Fernández Salvatteci, esa es su consigna, El secuestro falló, había que intimidado de otras maneras….
Construcción de un Golpe de Estado
Después de intensa labor parlamentaria, donde no se escucho su voz ni dijo nada, critica la situación a la que se ha conducido al país, apoyando al gobierno “bordaberrista” y declarando enfáticamente que “las Fuerzas Armadas son un poder real”, omitiendo decir que ese poder debe situarse bajo el mando exclusivo v excluyente del poder civil, dentro de la “democracia” que el ahora pregona y defiende.
Rechaza la posibilidad de “una intervención de la Fuerza Armada”, porque “seria difícil que levante banderas revolucionarias…”, agrega. Pero mas adelante dice: “Allí hay un mensaje para la Fuerza Armada”:”Los oficiales en situación de retiro deben y tienen que participar en político” y hasta constitucionalmente se establece que la actividad política se realiza a través de los Partidos Políticos.
¿Qué significa esto? Pues que la Fuerza Armada que se está adueñando de los resortes claves de los Poderes del Estado, particularmente del Ejecutivo, pueda cerrar su circuito de militarización del país infiltrando a sus elementos en situación de, retiro en los partidos políticos.
Fernández Maldonado no dice para formar un nuevo partido, ni siquiera para ingresar en el que organizara el Comando Militar 3 de Octubre, que yo jefaturaba, y que lamentablemente se ha convertido en su propia negación lo que hoy es: el Partido Socialista Revolucionario. No nada de eso, habrá que hacerlo en todos los partidos políticos, para después llamar a los .oficiales “comisionados” y darles órdenes que “cumplirían sin dudas ni murmuraciones” teniendo en cuenta que el 99% de los oficiales tienen en su primera prioridad la lealtad hacia su institución, que prima sobre cualquier otra cosa. Es así como se cerraría el circulo de la militarización del país, para pasar del “poder real”‘ a1 poder formal, en el momento preciso y “legalizado” cuando se cuente con todos los resortes y el “apoyo popular” previamente fabricado, constituyendo el Poder Absoluto. En esto último se trataría de emular el esquema puesto en marcha en Argentina por e1 Gral. Rafael Videla, compañero de iniciación en el Cursillo de1a Cristiandad de Fernández Maldonado, y quien hoy purga condena por sus nada cristianos crímenes contra el pueblo de su propia patria.
De lo que se trata es de ir construyendo el Golpe de Estado para un futuro cercano, en el que la oficialidad joven y honesta sea nuevamente sacrificada, como lo fuimos nosotros y como es utilizada y sacrificada en esta infausta y vergonzosa guerra civil a la que se ha conducido al país, formando caines para que asesinen a los abeles en todas las formas y circunstancias, minando en un bando por llenar salas íntegras de jóvenes irremediablemente enfermos sicológicamente en el Hospital Militar Central, mientras quienes conducen la guerra, ganan notoriedad como analistas de sus derrotas y hablando de algo que en la practica profesional han demostrado incapacidades alarmantes, terminando por responsabilizar de todos los fracasos a los civiles, demostrando únicamente eficiencia para vivir cómodamente (como ricos), haciendo suponer que han encontrado una fórmula mágica para administrar sus no altos haberes.
Resumiendo, en este aspecto se barajarían dos alternativas, podrían convertirse en fases de Golpe de Estado, por parte las Fuerzas Armadas:
- Tomar, el Poder del Estado y accionarlo mediante un tercero, sin figurar directamente, evitando e1 desgaste, conservando gran flexibilidad y evitando responsabilidades.
- Tomar el Poder formal, preparando el ambiente previamente para que el mismo pueblo le “exija” hacerlo, creyendo que es él quien decide.